El número de almohadas usadas al dormir es una situación que a veces preocupa tras leer artículos o ver vídeos. Por eso es importante aclarar las ideas.
Por una parte, es posible que lleves toda la vida durmiendo con dos almohadas y eso no significa nada especial. Sientes que es más cómodo y ya está.
En otras ocasiones, sí puede haber un problema.
¿Cuándo nos planteamos que hay que investigar?
Cuando es un cambio en poco tiempo. Dormías bien con una almohada, pero ahora necesitas una o dos más porque te falta aire. Te has dado cuenta de que necesitas dormir cada vez más incorporado.
Lo importante no es el número de almohadas que uses, sino el cambio producido.
¿Qué es la ortopnea?
La ortopnea es la dificultad o empeoramiento para respirar al estar tumbado y que mejora cuando te incorporas.
No hace falta contar almohadas para definirla. Una persona puede necesitar dos o tres, mientras que otra simplemente nota que ya no puede dormir en posición horizontal.
Esto no quiere decir que tengas una insuficiencia cardíaca, pero sí que hay que investigar por qué te ha empezado a pasar.
¿Por qué un problema del corazón puede notarse al acostarse?
Si estás de pie o sentado, parte de la sangre está distribuida por las piernas y el abdomen.
Ahora bien, si te tumbas, una mayor cantidad de sangre vuelve hacia el tórax.
Si tu corazón está sano, no hay problema. Pero si el corazón tiene dificultades para manejar ese volumen de sangre, podría aumentar la presión en vasos sanguíneos de los pulmones y respirar hacerse más difícil en posición tumbada.
Después, te sientas y elevas el tronco y la situación mejora.
Esto explica por qué algunas personas con insuficiencia cardíaca empiezan, casi sin darse cuenta, a dormir cada vez más incorporadas.
¿Siempre es un problema del corazón?
No. La ortopnea puede aparecer también por otras causas.
No todo es el corazón
Hay personas que duermen incorporadas desde hace años por motivos diferentes:
Reflujo gastroesofágico.
Algunas enfermedades respiratorias.
Congestión nasal.
Molestias en el cuello o la espalda.
Simple comodidad o costumbre.
Por eso es muy diferente decir que “duermo con dos almohadas desde hace 20 años porque estoy más cómodo” que decir “hace un mes necesito tres almohadas porque al tumbarme me falta aire”.
¿Qué otras señales hacen pensar más en un problema cardíaco?
Una de ellas es que toleres peor los esfuerzos que antes hacías sin dificultad.
Lo útil es compararte contigo mismo y no con otros. La pregunta es:
¿Qué podías hacer hace seis meses que ahora no puedes hacer?
Por ejemplo, antes subías unos peldaños de escaleras sin parar y ahora tienes que parar a la mitad porque te falta aire o notas un cansancio intenso.
También hay que prestar atención a otros cambios:
Despertarte de madrugada con sensación de ahogo y necesitar sentarte o levantarte para respirar mejor. Esto puede ser una disnea paroxística nocturna y también puede tener otras causas como la apnea del sueño.
Que se te empiecen a hinchar los tobillos o las piernas cuando antes no pasaba.
Un aumento rápido de peso sin una explicación clara, que en personas que retienen líquido puede darse en pocos días.
Ninguno de estos datos aislados demuestra que exista una insuficiencia cardíaca.
Pero si antes dormías tumbado y ahora no puedes, te cansas mucho más con los esfuerzos y además se añaden otros cambios como hinchazón de las piernas, el conjunto de síntomas necesita valoración.
¿Cuándo consultar?
Podemos distinguir tres situaciones.
Llevas años utilizando dos o tres almohadas porque así estás más cómodo, no tienes falta de aire y tu capacidad física no ha cambiado, el número de almohadas por sí solo nos dice muy poco.
Si hace poco has empezado a dormir más incorporado porque al tumbarte te falta aire. Además te cansas más al caminar o subir escaleras, se te hinchan las piernas o te despiertas algunas noches con sensación de ahogo, hace falta una valoración médica para averiguar la causa.
Y si aparece dificultad respiratoria intensa, sobre todo en reposo, un empeoramiento brusco, dolor u opresión en el pecho, desmayo, confusión o una sensación evidente de gravedad, se necesita valoración urgente.
¿Cómo explicarlo al profesional sanitario?
Si solo le dices “ahora duermo con tres almohadas”, aporta poca información.
Es mucho más útil explicar el cambio: antes dormía con una almohada, desde cuándo necesitas más, qué ocurre cuando te tumbas y si también ha cambiado tu capacidad para hacer esfuerzos.
Por ejemplo:
“Antes dormía con una almohada, pero desde hace tres semanas necesito tres porque tumbado me falta aire… y además ahora tengo que parar al subir las escaleras”.
¿Y la tos nocturna o levantarse a orinar?
La tos nocturna puede aparecer en algunos cuadros de congestión por insuficiencia cardíaca, sobre todo cuando va con dificultad para respirar tumbado, hinchazón y menor tolerancia al esfuerzo.
Pero una tos aislada puede tener muchas otras causas.
Levantarse varias veces a orinar por la noche también puede ocurrir en personas con insuficiencia cardíaca, pero aporta poca información de forma aislada.
Puede relacionarse con la próstata, la vejiga, la cantidad de líquido que bebes, algunos medicamentos, la diabetes y otras situaciones.
¿Qué pruebas pueden hacerse?
El primer paso es la historia clínica y la exploración.
Después, si sospechan insuficiencias cardíaca, puede que te soliciten pruebas como electrocardiograma, analítica con péptidos natriuréticos (BNP o NT-proBNP) o un ecocardiograma. Dependerá de los protocolos médicos concretos de donde vivas.
Cuidado que estas pruebas no se interpretan de forma aislada. Se valoran junto con los síntomas, la exploración, la edad, los antecedentes, la medicación y otras posibles causas de la falta de aire.
Para recordar:
Dormir con dos o tres almohadas desde hace años no indica por sí solo un problema cardíaco.
Lo importante es el cambio: haber empezado a necesitarlas porque al tumbarte te falta aire.
Una menor tolerancia al esfuerzo, el ahogo nocturno o la hinchazón de las piernas aportan información cuando aparecen junto a ese cambio.
Ninguna de estas señales aislada demuestra que exista insuficiencia cardíaca.
Si la dificultad respiratoria es intensa, hay un empeoramiento brusco, dolor u opresión en el pecho, desmayo, confusión o sensación evidente de gravedad, se requiere valoración urgente.
Si quieres profundizar, puedes ver el vídeo completo aquí.
Cuídate.
Dr. Alberto Sanagustín
P.D. Referencias:
1-La ESC publicó estas nuevas guías el 28 de agosto de 2026.
Køber L, Adamo M, Ruwald AC, Tomasoni D, et al. 2026 ESC Guidelines for the management of heart failure. Eur Heart J. 2026;ehag100. DOI: 10.1093/eurheartj/ehag100.
DOI 10.1093/eurheartj/ehag100
2-Explicación fisiopatológica de la congestión y la redistribución de volumen al tumbarse.
Kumric M, Ticinovic Kurir T, Bozic J, et al. Pathophysiology of Congestion in Heart Failure: A Contemporary Review. Card Fail Rev. 2024;10:e13. DOI: 10.15420/cfr.2024.07.
DOI 10.15420/cfr.2024.07
3-Interesante para el mensaje de que “no es el número, es el cambio”: ortopnea y disnea paroxística nocturna aportan información, pero aisladas tienen capacidad diagnóstica más limitada.
Ekundayo OJ, Howard VJ, Safford MM, et al. Value of orthopnea, paroxysmal nocturnal dyspnea, and medications in prospective population studies of incident heart failure. Am J Cardiol. 2009;104:259-264. DOI: 10.1016/j.amjcard.2009.03.025.
DOI 10.1016/j.amjcard.2009.03.025
4-Revisión sistemática clásica y todavía útil para contextualizar el valor de síntomas, exploración, ECG, radiografía y BNP en la disnea.
Wang CS, FitzGerald JM, Schulzer M, et al. Does this dyspneic patient in the emergency department have congestive heart failure? JAMA. 2005;294:1944-1956.
DOI: 10.1001/jama.294.15.1944.
Recuerda que esta información es general y educativa. No sustituye la consulta médica personal. Ante dudas sobre tu caso particular, consulta con tu médico.



Muy interesante información,muchas gracias. Eso me está pasando a mi😑
Increíblemente útil este artículo Dr. Muchisimas gracias. lo compratiré.