Esta pregunta sobre las dos cifras de la presión arterial es interesante porque repite y a veces agobia a algunas personas con hipertensión. Ven demasiada diferencia (y a veces poca diferencia) entre ambas y no saben cómo interpretarlo.
El problema es que se suele comentar mucho. Por eso me ha parecido interesante abordarla en este vídeo.
Preguntas frecuentes son:
¿Qué significa esta diferencia entre la presión alta y baja?
¿Qué relación tiene con las arterias rígidas?
¿Cuánto es demasiada diferencia teniendo presiones altas, bajas o tras el tratamiento?
¿Qué pasa si la diferencia es pequeña?
¿Qué pasa si la diferencia es amplia en personas en personas jóvenes?
¿Qué hacer en la práctica?
Aquí te presento un resumen de los puntos más importantes.
Si hace poco te has medido la presión arterial, haz una resta sencilla: al número de arriba le restas el de abajo.
Por ejemplo, si tienes 145/80, la diferencia es 145-80= 65.
A esta cifra la llaman presión del pulso.
El tensiómetro suele aparecer la presión alta, baja y las pulsaciones, pero esta diferencia queda escondida entre las dos primeras cifras. La tiene que calcular el médico o tú.
Ahora bien, que la presión del pulso sea 40, 50 o 60 no significa lo mismo para todo el mundo.
¿Por qué?
Porque la edad, las cifras de tensión y la situación de cada persona cambian la interpretación de esa cifra.
¿Cuánta diferencia es demasiada?
La Guía Europea de Hipertensión Arterial de 2023 utiliza una presión del pulso de 60 o más como uno de los criterios de rigidez de las grandes arterias en personas mayores de 60 años con hipertensión.
Sin embargo, hay tres matices:
Esa referencia se plantea a partir de los 60 años.
Se usa dentro de la valoración de personas que tienen hipertensión ya diagnosticada.
Es un criterio que nos da información, no un diagnóstico.
Y tampoco es un objetivo de tratamiento.
Lo que las guías tratan son las cifras de presión arterial, no la resta entre ambas. Por eso no tiene sentido interpretar 60 como una frontera exacta entre estar bien o estar mal.
Que alguien de 73 años con 140/75 tiene una diferencia de 65. Es un dato que puede comentarse en la próxima consulta, pero esa resta por sí misma no significa que haya una enfermedad.
Además, una medición aislada sirve de poco.
La tensión puede cambiar si la tomas con prisa, de pie, después de un disgusto o sin haber reposado antes.
Lo que interesa es ver una tendencia en varias mediciones tomadas en condiciones similares.
¿Por qué aumenta la diferencia con la edad?
Las dos cifras de presión arterial no evolucionan igual.
1º La presión sistólica (la de arriba) tiende a subir a lo largo de la vida.
2º La diastólica (la de abajo) suele subir hasta los 50 o 60 años, después se estabiliza y con el tiempo puede bajar.
¿Ves lo que pasa?
Si una sube y la otra baja, la distancia entre ambas aumenta con la edad.
¿Por qué?
Una parte de la explicación está en la aorta. Cuando es más flexible, se estira un poco con cada latido y amortigua el empujón de la sangre.
Con los años se vuelve más rígida, amortigua menos y el pico de presión puede ser mayor. Es un proceso gradual.
Como ves, hasta cierto punto, que la diferencia entre ambas cifras aumente al cumplir años forma parte del envejecimiento del sistema circulatorio.
¿Una diferencia amplia significa que tienes las arterias rígidas?
No.
La presión del pulso es una pista indirecta. No mide directamente la rigidez de las arterias.
Además, la misma resta puede esconder situaciones muy distintas.
Por ejemplo:
140/80 da una diferencia de 60.
180/120 también da una diferencia de 60.
La resta es idéntica, pero las cifras de presión arterial NO lo son.
Las dos cifras de tensión siguen siendo las que hay que mirar primero.
La presión del pulso aporta información adicional, pero no las sustituye.
Si alguna vez aparecen cifras muy altas, lo importante no es ponerse a calcular la resta. Hay que repetir bien la medición y, si se confirma, valorar esas cifras cuanto antes, sobre todo si aparecen síntomas de alarma.
¿Y si la diferencia es pequeña?
Si tus cifras de tensión son normales y la diferencia entre ambas es pequeña, por sí sola tampoco suele ser una mala señal.
Una presión del pulso muy estrecha puede aparecer en algunas situaciones en las que el corazón expulsa menos sangre en cada latido, pero no hay una cifra de corte que permita detectarlas haciendo una resta en casa.
En esos casos importa cómo se encuentra la persona.
Por ejemplo:
Cansancio muy marcado que no corresponde al esfuerzo
Mareo o sensación de desmayo, sobre todo al levantarse
Falta de aire con esfuerzos que antes se toleraban bien
Si te encuentras bien, una diferencia pequeña aislada no permite diagnosticar nada.
¿Qué pasa si la diferencia es amplia pero tu tensión es normal o baja?
Imagina una presión de 115/55. La diferencia es 60.
Esto puede llamar la atención porque hemos hablado de 60 como referencia, pero esa cifra procede de la valoración de personas mayores de 60 años que tienen hipertensión.
Una presión de 115/55 NO es hipertensión.
Además, el riesgo no depende solo de la resta. También importa la presión que soportan las arterias.
Hay dos situaciones:
Tus cifras son normales o bajas, te encuentras bien y esa ha sido tu situación durante años, la resta por sí sola no convierte esas cifras en un problema.
Ves un cambio respecto a lo habitual en ti o aparecen síntomas como cansancio distinto, mareos o falta de aire. Aquí sí tiene sentido comentarlo por el cambio y por los síntomas.
¿Y en una persona joven?
Una diferencia amplia tampoco significa necesariamente lo mismo a los 30 años que a los 70.
Hay dos situaciones:
En algunas personas jóvenes, altas, delgadas y deportistas, un corazón entrenado expulsa más sangre en cada latido. Esto puede elevar más la cifra de arriba (sistólica).
Además, la onda de presión cambia mientras viaja desde el corazón hasta el brazo. Esto nos puede engañar un poco. En una persona joven, el tensiómetro del brazo puede mostrar una diferencia mayor que la que existe cerca de la salida del corazón.
Pero también puede darse el caso contrario: una persona joven cuyas arterias hayan empezado a perder elasticidad antes de tiempo.
Un tensiómetro de brazo no permite distinguir entre ambas situaciones.
Aqui lo importante son las cifras altas se repiten y estudiarlas en su contexto. Tener en cuenta las mediciones repetidas y las circunstancias de la persona.
¿Qué ocurre si tomas medicación y la cifra de abajo queda muy baja?
En personas mayores puede darse una combinación de presión sistólica alta y diastólica baja.
Durante años se pensó que una diastólica muy baja era peligrosa por sí misma. Sin embargo, las guías más recientes plantean que la asociación entre una diastólica baja y mayor riesgo cardiovascular no implica que una sea la causa de la otra.
La rigidez arterial puede producir las dos cosas al mismo tiempo: bajar la diastólica y aumentar el riesgo.
Por eso, si hay indicación para tratar una presión sistólica alta, no se deja alta por miedo a que la diastólica baje. Por supuesto, se trata siempre que el tratamiento se tolere bien.
Importa mucho cómo se encuentra la person porque la bajada excesiva de la presión arterial puede seguirse de:
Mareo al levantarse.
Sensación de inestabilidad
Efectos sobre el riñón en algunas personas
El ajuste del tratamiento tiene que tener en cuenta tanto las cifras como los síntomas.
Hay que consultar al médico que te prescribió la medicación antihipertensiva para que valore.
¿Qué hacer con tu número?
No hay un tratamiento específico para la presión del pulso. Tampoco una pastilla, alimento, infusión o suplemento destinado a corregir esa resta entre las presiones.
Lo útil es registrar las cifras.
Apunta durante una o dos semanas:
Presión sistólica
Presión diastólica
Diferencia entre ambas (presión del pulso)
Fecha y hora.
Hacer las mediciones en condiciones parecidas, sentado y después de unos minutos de reposo.
¿Cuándo consulta si esa presión del pulso es llamativa?
Hay dos situaciones en las que tiene sentido comentar el dato en consulta.
Haber cumplido los 60 años, tener hipertensión y observar de forma repetida una diferencia de 60 o más.
Notar un cambio claro respecto a tus propias cifras habituales. Si durante años tu diferencia estaba alrededor de 40 y ahora se está en 55 o 60, ese cambio aporta información, aunque no supere ningún límite concreto.
Recuerda:
La presión del pulso es la resta entre la cifra alta y la baja de la tensión.
Una diferencia de 60 o más es una referencia utilizada en mayores de 60 años con hipertensión, pero no es un para todos.
La presión del pulso aporta información adicional, pero no sustituye a las dos cifras de presión arterial.
Una medición aislada no permite sacar conclusiones. Importa la tendencia y los cambios respecto a tus cifras previas habituales.
No cambies la medicación por tu cuenta basándote en esta resta.
Si quieres profundizar, puedes ver el vídeo completo aquí.
Cuídate.
Dr. Alberto Sanagustín
P.D. Referencias:
1. Guía europea de hipertensión - ESH 2023
Mancia G, Kreutz R, Brunström M, et al. 2023 ESH Guidelines for the management of arterial hypertension. Journal of Hypertension. 2023;41(12):1874-2071.
DOI: 10.1097/HJH.0000000000003480 · PMID: 37345492
Es la referencia principal del vídeo. Recoge la presión del pulso de 60 mmHg o más, en mayores de 60 años, entre los criterios de rigidez de las grandes arterias.
2. Guía europea de cardiología - ESC 2024
McEvoy JW, McCarthy CP, Bruno RM, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. European Heart Journal. 2024;45(38):3912-4018.
DOI: 10.1093/eurheartj/ehae178 · PMID: 39210715
Usa como ejemplo el caso de una persona con la tensión diferencial aumentada, la sistólica encima de 140 mmHg y diastólica debajo de 60 mmHg: si hay indicación, debe tratarse, siempre que se tolere. También clasifica la presión del pulso como una medida que puede considerarse para aportar información adicional sobre el riesgo cardiovascular.
3. Guía americana - AHA/ACC 2025
Jones DW, Ferdinand KC, Taler SJ, et al. 2025 AHA/ACC/AANP/AAPA/ABC/ACCP/ACPM/AGS/AMA/ASPC/NMA/PCNA/SGIM Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults. Journal of the American College of Cardiology. 2025;86(18):1567-1678.
DOI: 10.1016/j.jacc.2025.05.007 · PMID: 40815242
La presión del pulso no figura como criterio ni como objetivo de tratamiento.
Recuerda que esta información es educativa y que no sustituye a la consulta médica.



Excelente información doctor,yo padezco de presión baja y mi mamá de presión alta
Por diferencia entre la presión sistólica y diastólica a parte del número de pulsaciones por minuto pues podíamos evitar y CORREGIR con el facultativo !Si ello acontece anotándolas pues doctores pueden CORREGIR y Atudarnos a ello VIENDO su raiz y así poder ajustarlo evitando malos mayores y grandes beneficios.evitando ansiedades realizando Ejercisio Alimentacion adecuada efectos adversos de medicaciónes .Todo un reajuste …un Ben descanso y prevenir CTO acontece!desajustes,Taquicardias,bradicardias ó desajustes entre ambas y así CORREGIR de todo erro por cometido.La tension bien tomada y un buen ajuste por y con CAUSA.FELICIDADES DOCTOR Y FELIZ Tarde y Dia para Tod@s