4 Comentarios
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Avatar de Gloria Rodríguez

Buen día Doctor..!

Cómo siempre dando en la tecla.!

Tengo hernia de hiato y tuve durante muchos años la famosa pepsina, al toser volvían a mí garganta, una vez saque un cúmulo y pude comprobar que son muy mal olientes, y en ese momento el médico me dijo que debía tomar 30 días de antibióticos (?) y después de eso, no se volvieron a repetir hace ya 30 años.

Muchísimas gracias por la información que en su momento, no obtuve.

Mis respetos, cordialmente!

Avatar de Liliana

¡Siempre gratitud con todo lo que aprendemos y su compañia!

Más que flema, los gases que ultimamente éstan subiendo... Pero es que tengo por bien revisar mi cirugía del Ca colon derecho.

🙇‍♀️

Avatar de Alberto Araya

Estimado Dr. Sanagustín,

He leído con atención sus publicaciones sobre el manejo del reflujo gastroesofágico y valoro su enfoque clínico basado en la evidencia. No obstante, me gustaría aportar una reflexión complementaria desde una perspectiva bioenergética y endocrino-metabólica que podría enriquecer la interpretación fisiopatológica del cuadro.

El modelo tradicional tiende a atribuir el reflujo a un exceso de acidez gástrica; sin embargo, desde un enfoque metabólico, el problema podría residir en una disfunción del control neuromuscular del esfínter esofágico inferior (EEI), cuya actividad depende críticamente de la disponibilidad de ATP y del equilibrio redox celular. Un estado de baja eficiencia mitocondrial —caracterizado por una elevada relación NADH/NAD⁺— podría comprometer la capacidad contráctil del EEI, favoreciendo su incompetencia.

Asimismo, el papel hormonal merece una consideración más profunda. El cortisol, elevado en contextos de estrés crónico, puede inhibir la secreción gástrica y alterar la motilidad digestiva. Paralelamente, niveles elevados de serotonina periférica —frecuentemente asociados a inflamación intestinal— pueden modificar el peristaltismo y aumentar la presión intragástrica. Estas alteraciones hormonales no solo afectan la digestión, sino que también repercuten en la coordinación funcional del tracto gastrointestinal.

Por otro lado, la producción de CO₂, resultado directo de la fosforilación oxidativa, cumple funciones regulatorias esenciales en el tono del músculo liso. Un entorno con bajo CO₂, como el observado en estados de hiperventilación o metabolismo ineficiente, podría contribuir a una mayor inestabilidad en la función del EEI y en la motilidad gástrica.

En este contexto, la supresión crónica del ácido gástrico mediante inhibidores de la bomba de protones podría no abordar la raíz del problema, sino modificar un componente del sistema sin corregir la disfunción metabólica subyacente. La digestión proteica incompleta, la menor absorción de micronutrientes y la alteración de la señalización digestiva podrían, a largo plazo, perpetuar el desequilibrio.

Desde esta perspectiva, el reflujo podría entenderse como una manifestación de un sistema bioenergético comprometido, donde la interacción entre hormonas, metabolismo y función mitocondrial desempeña un papel central. Integrar esta dimensión con el enfoque clínico tradicional podría ofrecer una comprensión más completa y potencialmente más efectiva del problema.

No somos máquinas donde se repara una pieza aislada (omeprazol); somos sistemas energéticos integrados. El problema no es local, sino metabólico y requiere un enfoque bioenergético.

Atentamente,

Avatar de Ángela

Gracias por la información, muy útil. Me gustaría compartir un par de consejos que he aprendido gracias a mi cardias incompetente:

- NO tomar medicamentos como pantoprazol durante un período largo de tiempo --dos años en mi caso-- sin cambiar los hábitos que ocasionaron el problema como fueron el estrés, o sin hacer cambios en la dieta del tipo no cenar tarde. He desarrollado un déficit de B12 por esta causa, y ahora sólo me queda inyectarme la vitamina una vez al mes.

-comprar una cama articulada y subir la parte del tórax por la noche.

Con estas medidas te olvidas de la medicación. Eso sí, olvida las largas comilonas con grasas, especias y alcohol, no te engañes abusando de lo que no te viene bien esperando que el antiácido controle lo que es tu responsabilidad.

Por si le sirven a alguien con problemas de reflujo gástrico. Un saludo