Quiero volver a producir vídeos sobre enfermedades concretas e intercalarlos entre otros más generales sobre salud y estilo de vida.
Este tipo de vídeo es de mucho interés tanto para enfermos como para familiares. Más de una vez me han agradecido que tuviera algún vídeo sobre la enfermedad que les acababan de diagnosticar. Por esto, motivos es interesante hacer este tipo de divulgación.
Hoy me ha parecido buena idea empezar con la enfermedad de Parkinson.
Afecta más o menos al 1% o 2% de las personas mayores de 65 años. Es bastante, sobre todo porque llega al 4% en los mayores de 80 años. De todas formas, esto no debemos olvidar que también afecta a otras edades y los síntomas pueden empezar de forma sigilosa mucho antes.
Como los hombres lo sufren hasta 1,5 veces más que las mujeres, he decidido ilustrarlo con el caso de Manuel, de 68 años, un caso ficticio que me sirve para ilustrar la enfermedad.
¿Cómo puede empezar el Parkinson?
Manuel, de 68 años, empezó notado que algunos de sus movimientos habituales eran más lentos, más pequeños. Tardaba más tiempo en abrocharse la camisa, notaba la mano derecha menos ágil y su esposa le hizo notar que su brazo derecho se balanceaba menos al caminar.
Tiempo después empezó con un pequeño temblor en la mano derecha cuando estaba sentado sin hacer nada.
Como es lógico, esto le les llevó a preguntarse: ¿Puede ser Parkinson?
Pidieron cita a su médico
¿El Parkinson es un temblor?
El temblor es una de las señales del Parkinson, pero no siempre. Pueden aparecer otras señales en primer lugar.
¿Qué señales?
Una de ellas es la bradicinesia. Tiene un nombre un poco raro, pero significa que los movimientos empiezan a ser más lentos y conforme se repiten tiene una menor amplitud.
Esto se traduce en que la persona pueden empezar con problemas al vestirse, manejar cubiertos y actividades cotidianas de este tipo.
También alteraciones sutiles en la marcha como tener un brazo que se balancea menos, la escritura cada vez más pequeña o movimientos repetidos que son más cortos.
La rigidez puede ser otra señal añadida. Por ejemplo, si de forma pasiva intentas flexionar y estirar el codo, puede haber una resistencia pasiva al movimiento. Se resiste sin querer.
Y por supuesto, el temblor en reposo. Me refiero a un temblor que aparece cuando la persona está relajada.
En el caso de Manuel empezó con dificultad con los botones de la camisa y algunos de los signos que acabo de comentar.
¿Estos síntomas bastan para diagnosticarlo?
No. Un síntoma aislado no te da el diagnóstico.
El problema es que un temblor y la lentitud puede tener muchas causas diferentes (medicamentos, otras enfermedades neurológicas). Puedes tener problemas para moverte por artrosis, artritis u otro dolor.
Aquí lo importante es valorar el conjunto de los síntomas y en que circunstancias aparecen. Es tarea del médico investigarlo y no con una búsqueda por internet.
Lo correcto es pedir cita a tu médico como hizo Manuel junto a su esposa.
¿Cómo se llega al diagnóstico?
El diagnóstico es clínico. Esto significa que el médico llega a la conclusión de que tienes esta enfermedad a partir de los síntomas que le explicas y los signos que detecta al explorarte.
En el caso de Manuel le valoró en primer lugar el médico de familia, le pidió una analítica general y le derivó a neurología
¿Qué te preguntan?
Entre otras cuestiones, por el inicio de los cambios que has notado (cuándo y cómo), el lado más afectado y si tiene una implicación en tus actividades habituales (cuánto te cuestan)
Es importante revisar la medicación por si puede ser la explicación de los síntomas.
A continuación te exploran para ver el grado de temblor y rigidez, tus reflejos, cómo te levantas, caminas y giras o qué pasa cuándo mueves las manos y los dedos de forma repetida.
En el caso de Manuel el neurólogo le diagnosticó de enfermedad de Parkinson tras toda la valoración.
¿Parkinsonismo y Parkinson son lo mismo?
No son lo mismo. La bradicinesia combinada con la rigidez o el temblor en reposo es parkinsonismo. Y esto se refiere al conjunto de signos motores que se observan.
La enfermedad de Parkinson es la causa de parkinsonismo más frecuente, pero no la única. Puede haber causas como medicamentos u otras enfermedades neurológicas. Por eso el neurólogo pregunta exhaustivamente por los síntomas, explora al paciente y le pide una analítica general para detectar posibles explicaciones alternativas.
Ten en cuenta que no hay una prueba concreta que diagnostique de enfermedad de Parkinson, pero a veces te piden más pruebas complementarias si hay dudas o sospecha de otra enfermedad.
¿Qué pruebas pueden pedir?
Por ejemplo, resonancias magnéticas (RMM), TEP (tomografía por emisión de positrones) y a veces una tomografía específica llamada DaTSCAN. Es una prueba que detecta las proteínas transportadoras de dopamina en el cerebro.
A veces se hacen pruebas de tratamientos a dosis bajas de medicamentos para el Parkinson porque una mejoría ayuda a confirmar la enfermedad.
De todas formas, insisto en que el diagnóstico es clínico (por síntomas y signos) y eso implica que son necesarias visitas de revisión por neurología para confirmar el diagnóstico.
¿Qué está pasando en el cerebro?
Como es lógico, nuestro paciente Manuel preguntó por qué le estaba pasando esto.
La explicación de la enfermedad de Parkinson es una pérdida de neuronas de una estructura del tronco cerebral llamada sustancia negra. Sus células nerviosas contienen dopamina y conectan con circuitos de control del movimiento.
¿Cuál es el problema?
Que al perder muchas de estas neuronas, hay menos señal de esa dopamina hacia las zonas de control de movimiento y aparecen síntomas motores como la lentitud, rigidez y temblor en reposo.
El problema es que no es solo eso. El mecanismo de la enfermedad es más complejo.
Hay otros mecanismos implicados en el Parkinson que explican otros síntomas como los trastornos del sueño, del ánimo, estreñimiento, cambios cognitivos, etc.
Por eso, según los circuitos implicados, habrá muchas diferencias entre los afectados. No todos tienen los mismos síntomas ni aparecen en el mismo orden ni con la misma intensidad o rapidez.
¿Por qué aparece la enfermedad?
No se sabe exactamente y la causa de una persona concreta suele ser desconocida.
Está implicada la edad, la genética y el ambiente, pero tener antecedentes familiares no implica una herencia inevitable.
La realidad es que en la mayoría pacientes no hay una causa única.
En el caso de Manuel, no hay antecedentes familiares ni nada que lo pudiera explicar.
¿Tiene cura y cómo se trata?
No hay una cura, pero sí hay buenos tratamientos para mejorar los síntomas.
El objetivo es mejorar la autonomía, independencia y calidad de vida del paciente.
La decisión del tratamiento es individualizada y la toma el neurólogo junto al paciente.
En el caso de Manuel con dificultades vestirse, caminar, ligero temblor, el especialista decidió el tratamiento con levodopa.
La levodopa es un medicamento que llega al cerebro y se transforma en dopamina, mejorando la bradicinesia, la rigidez y el temblor.
Pero cuidado, controlar síntomas no quiere decir que se haya eliminado la enfermedad. Solo estamos controlando sus manifestaciones.
Hay otros tratamientos similares a la dopamina (agonistas dopaminérgicos), pero como digo, el tratamiento es diferente para cada persona y dependerá de sus síntomas, la interferencia de estos con la vida cotidiana, la edad, otras posibles enfermedades y los posibles efectos adversos de los medicamentos.
Al final, también de las preferencias personales del paciente.
¿Todo depende de la medicación?
No todo son pastillas.
Según las circunstancias del paciente se puede usar fisioterapia, terapia ocupacional o logopedia. Las necesidades particulares de cada paciente determinarán una combinación diferente de estos tratamientos.
Como pasa con el tratamiento con pastillas, el objetivo final es conservar la autonomía del paciente y que funcione de la manera lo más independiente posible.
¿Cómo es la evolución?
Es la siguiente pregunta de nuestro paciente Manuel:
¿Qué me va a pasar con los años?
No se puede saber exactamente. Es una enfermedad progresiva y la evolución es muy variable entre personas.
En algunas personas hay más problemas motores y en otras el equilibrio es más problemático. Hay quien tiene problemas de sueño, estado del ánimo, del habla o de la deglución. Además, la respuesta a la medicación también puede variar.
Por todo eso es muy importante hacer un seguimiento con revisiones por neurología, valorar nuevos síntomas, ajustar el tratamiento y valorar si hace falta rehabilitación en algún momento.
En fases avanzadas es posible que se planteen otras opciones como infusiones de medicación o estimulación cerebral profunda, pero son para pacientes seleccionados. No son para todo el mundo ni son un planteamiento inicial.
Recuerda:
El Parkinson no siempre empieza con temblor.
Un síntoma aislado no nos da el diagnóstico.
El diagnóstico se basa sobre todo en los síntomas y signos.
No hay una cura, pero los tratamientos pueden controlar muchos síntomas y ayudar a conservar la autonomía.
El tratamiento y el seguimiento se adaptan a cada persona y a su evolución.
Si quieres profundizar, puedes ver el vídeo completo aquí.
Cuídate.
Dr. Alberto Sanagustín
PD: Referencias bibliográficas:
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Esta es información general y educativa. No sustituye la consulta médica personal. Ante dudas sobre tu caso particular, consulta con tu médico.



Muchas gracias Doctor por la información. Que Dios le bendiga
Que es la estimulación profunda? Mi esposo tiene la enfermedad de Párkinson