Hay síntomas poco concretos como cansancio progresivo con los esfuerzos, palidez o palpitaciones que aparecen por hierro bajo.
La confusión es que muchas personas creen que implica anemia, pero no es así. Puedes tener síntomas por hierro bajo sin tener anemia.
Es decir, puede haber unas reservas bajas en el organismo, antes de que aparezca la anemia. El déficit de hierro empeora de forma gradual. Al principio tienes el hierro bajo y la hemoglobina está normal y más adelante puede aparecer la anemia.
¿Cuál es el problema?
Que en esa fase previa en donde las reservas hierro están bajas, ya puede haber síntomas.
¿Por qué aparecen síntomas antes de la anemia?
El hierro es muy importante, entre otras cosas, para la producción de hemoglobina.
La hemoglobina está dentro de los glóbulos rojos y transporta oxígeno hasta todas las células de nuestro cuerpo. Y ese oxígeno se usará para la producción de energía. Si el hierro escasea, se empezarán a usar las reservas y estás irán disminuyendo, pero la producción de hemoglobina y glóbulos rojos se mantendrá.
La consecuencia será que en la analítica encontraremos una hemoglobina normal, pero las reservas de hierro estarán bajas y eso puede notarse.
¿Qué síntomas pueden asociarse a falta de hierro?
Son síntomas poco específicos que se parecen a los de la anemia. Suelen ser menos intensos y varían con las personas. Si la falta de hierro es poco pronunciada, puede que no se noten los síntomas.
Entre los síntomas que podemos encontrar tenemos:
Cansancio y falta de energía.
Menos tolerancia al esfuerzo.
Aumento de dificultad al respirar con el ejercicio.
Palpitaciones más frecuentes, sobre todo con el ejercicio.
Palidez en piel y mucosas.
Uñas frágiles y en ocasiones en forma de cuchara (coiloniquia)
Fragilidad del cabello.
Cambios o molestias en la lengua (glositis)
Grietas comisuras labiales (queilitis)
Un síntoma raro puede ser el deseo persistente de masticar o comer hielo (pagofagia)
Síndrome de piernas inquietas: necesidad de mover las piernas en reposo, sobre todo durmiendo.
El problema es que esta colección de síntomas nos hacen sospechar carencias de hierro o incluso anemia por falta de hierro, pero es solo una sospecha.
Hay que confirmarlo con una analítica.
¿Qué medimos en la analítica?
Hay unas cuantas cosas que se miden para confirmar o descartar la sospecha:
Hemoglobina: si está baja, nos indica anemia. En nuestro caso, será normal porque estamos hablando de hierro bajo sin anemia.
Ferritina: es una proteína que resulta ser el dato más importante. Nos dice de forma indirecta cómo están nuestras reservas de hierro.
Hierro sérico: es el nivel de hierro que hay en la sangre y va unido a la transferrina.
Transferrina: es la proteína que transporta ese hierro en la sangre.
Índice de saturación de transferrina (IST) es el porcentaje de esa transferrina que está transportando hierro.
Cuando la ferritina está baja, nos indica que el hierro en nuestro organismo está bajo. El problema es que si está normal o alta no significa necesariamente que el hierro de nuestras reservas esté normal.
¿Por qué?
Porque puede haber procesos inflamatorios, infecciosos u otras enfermedades que pueden elevarlo y engañarnos.
Por eso necesitamos pedir los otros datos que comentado. Si solo nos fijamos en un valor, puede ser engañoso. Hay que interpretar el conjunto de mediciones y es lo que nos dirá cómo está realmente nuestro hierro.
¿Y no nos da esa información el hierro sérico en lugar de la ferritina?
No. El problema del hierro sérico es que puede ser variable durante el día, puede cambiar según lo que comas, afectarse por suplementos y ser poco fiable. Es solo un dato más a tener en cuenta, pero el más importante sigue siendo la ferritina.
¿Cuáles son las causas de falta de hierro?
Puede ser que tengamos una entrada de hierro o una absorción insuficiente, necesidades aumentadas o pérdidas de sangre.
La falta de ingesta puede ser por no comer lo suficiente o hacer una dieta vegana mal diseñada.
La malabsorción puede ser por una enfermedad intestinal o una cirugía intestinal previa.
El aumento de necesidad de hierro puede deberse a situaciones de más demanda como el embarazo.
Las pérdidas de sangre pueden ser por la menstruación, pero en hombres adultos y mujeres postmenopáusicas hay que valorar sangrados digestivos ocultos.
¿La dieta sirve para corregir una carencia de hierro?
Tenemos dos situaciones:
Si hay el hierro es normal o ya se ha corregido, es importante tener en cuenta la alimentación para mantenimiento y prevención.
Si hay un déficit de hierro establecido, estamos ante una situación diferente. La alimentación correcta será muy útil, pero recuperación de carencia necesitará un suplemento.
Respecto al hierro presente en la alimentación, hay que tener en cuenta que hay dos tipos: hierro hemo y no hemo.
El hierro hemo es del de la carne, pescado y marisco. Tiene la ventaja de una mejor absorción y le influye menos el resto de alimentos simultáneos que consumas.
El hierro no hemo es el presente en alimentos vegetales y tiene una menor absorción e influyen los alimentos que comas simultáneamente.
Ejemplos de alimentos vegetales ricos en hierro no hemo tenemos la soja, lentejas, garbanzos, tofu, semillas de sésamo y de calabaza o frutos secos
En el hecho de que en la absorción del hierro no hemo de los vegetales influyan otros alimentos, tiene la ventaja de que podemos tenerlo en cuenta para bien y para mal. Por ejemplo:
La vitamina C favorece su absorción. Podemos combinar los alimentos vegetales con hierro junto a otros ricos en vitamina C como el pimiento, kiwi, naranja, mandarina u otros.
El café y el té puede interferir en la absorción y por eso es buena estrategia evitar consumirlos simultáneamente con vegetales ricos en hierro no hemo.
Esto tiene más importancia si solo comes alimentos de tipo vegetal (veganos), pero tampoco debemos convertir la dieta en un cálculo rígido matemático.
¿Cuándo puede ser necesario un suplemento de hierro?
Si hay una carencia de hierro establecida, seguramente será necesario un suplemento de hierro. La necesitaremos con mayor razón si ya hay una anemia por falta de hierro (ferropénica)
La primera opción es el hierro vía oral. Este suele presentarse en forma de cápsulas, comprimidos, grageas o líquidos y en diferentes tipos de sales de hierro.
La pauta a seguir habrá que adaptarla a cada persona teniendo en cuenta su tolerancia al suplemento. Las heces toman una coloración negra y los efectos secundarios que más se suelen ver son:
Molestias digestivas
Náuseas
Estreñimiento
¿Cuándo entra en juego el hierro intravenoso?
Normalmente, cuando hay intolerancia al hierro oral junto a una anemia establecida. Por supuesto, siempre de forma supervisada y con valoración individual
A veces hay una mejoría con el suplemento, pero al cabo de un tiempo vuelve la carencia. Esto puedes ser porque no se ha detectado y tratado la causa original de este déficit de hierro. Por esto es importante que el tratamiento se base en reponer el hierro e investigar y tratar la posible causa.
¿Qué aspectos pueden mejorar durante la recuperación?
Pueden mejorar tres aspectos:
Desaparición o disminución de los síntomas.
Solución de la anemia.
Recuperación de las reservas de hierro (ascenso de ferritina)
Pero hay que tener en cuenta que cada uno de los tres puede mejorar a distinto ritmo. Puede mejorar la sintomatología primero, después la anemia si la hay y más tarde las reservas de hierro.
El objetivo no es la mejora de una cifra aislada. Para considerar la recuperación completa hay que tener en cuenta el conjunto de los tres aspectos citados y el tratamiento de la causa.
Recuerda
Es posible una falta de hierro sin que todavía haya anemia.
Puede haber síntomas por falta de hierro con hemoglobina normal (sin anemia)
La ferritina nos indica las reservas de hierro de nuestro organismo, aunque hay que tener en cuenta otras mediciones.
Es muy importante conocer las causas de la carencia.
La alimentación es un apoyo importante para la prevención y el mantenimiento tras la prevención.
Si hay carencia establecida, se usa suplementación.
Recuperar las reservas de hierro es distinto a resolver la causa
Si se repite, es posible que no se haya tratado esa causa.
Si quieres profundizar, puedes ver el vídeo completo aquí.
Cuídate
Dr. Alberto Sanagustín



Muchas gracias Doctor por la información. Excelente resumen, es de gran utilidad.
GRATITUD POR TODO CTO hemos APRENDIDO y CLARIFICAR diferenciando una evidente anemia ó una mala absorción de Fe.Y para todo ello y en función de la sintomatologia!una analitica…y segun los resultados!Las debidas y adecuadas alternativas .GRACIAS DOCTOR UNA VEZ MÁS POR CTA CLARIDAD.FELIZ DIA