Creatinina alta: lo que significa para tus riñones
Lo que tu médico no tiene tiempo de explicarte
Imagínate que abres tus análisis de sangre y, al lado de “Creatinina”, ves un número que te descoloca: 1.8 mg/dL. Está por encima del rango normal y la cabeza se te llena de dudas.
No sabes si es grave, si vas a necesitar diálisis, y lo peor de todo… nadie te lo explica con claridad.
La creatinina es un valor que aparece en los análisis y nos da pistas sobre cómo funcionan los riñones. Y a partir de los 60 años, prestar atención a este dato se vuelve muy importante. Pero un número aislado no lo cuenta todo.
En este artículo te explico qué indica realmente la creatinina, cuáles son las causas más comunes de que esté elevada y qué pasos prácticos puedes dar para proteger tu salud renal.
¿Qué es la creatinina y por qué importa?
La creatinina es una sustancia de desecho que se produce cuando los músculos usan energía. Nuestros riñones se encargan de filtrarla y eliminarla a través de la orina.
Cuando el nivel en sangre está más alto de lo normal, puede ser una señal de que los riñones no filtran bien.
Valores orientativos:
Hombres: 0.7 a 1.3 mg/dL
Mujeres: 0.6 a 1.1 mg/dL
Pero el número por sí solo no basta. Lo que realmente importa es la tasa de filtrado glomerular (TFG), que estima con más precisión la función renal.
¿Qué diferencia hay entre creatinina y filtrado glomerular (TFG)?
La creatinina es como el humo que sale del tubo de escape: te alerta de que algo puede estar pasando, pero no te dice si el motor funciona bien o mal. Puede estar alta simplemente porque acabas de hacer ejercicio intenso o tienes mucha masa muscular.
La TFG es el diagnóstico real. Se calcula a partir de la creatinina, pero tiene en cuenta tu edad y sexo para medir el rendimiento exacto de tus riñones. Es como si un mecánico conectara el motor a una máquina y te dijera: “Está funcionando al 85% de su capacidad”.
Valores de TFG:
90 o más: normal
60-89: ligera reducción
30-59: fase 3 (moderada)
15-29: fase 4 (grave)
Menos de 15: fase 5 (muy grave)
Una persona puede tener creatinina “normal” pero con TFG ya en descenso. O al revés: creatinina ligeramente alta con TFG bien conservada.
Por eso, si solo te fijas en un número aislado, te pierdes el panorama completo.
Causas habituales de creatinina alta
No siempre un valor elevado significa enfermedad grave. Algunas causas frecuentes y reversibles son:
Deshidratación: no beber suficiente agua puede aumentar temporalmente la creatinina
Ejercicio intenso: el esfuerzo muscular eleva su producción de forma pasajera
Dieta: exceso de carne roja o suplementos de creatina
Medicamentos: ciertos antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno) o antibióticos pueden alterar la función renal
Problemas renales crónicos: hipertensión, diabetes o daño acumulado con la edad
En personas mayores, la combinación de varios factores (medicación, tensión arterial, control del azúcar, edad) es muy común.
Por eso, si te ha salido alta, lo ideal es repetir la analítica en condiciones normales: bien hidratado, sin ejercicio fuerte el día anterior, y avisando si tomas suplementos.
Qué puedes hacer para cuidar tus riñones
Si la causa es reversible, la creatinina puede normalizarse en pocos días o semanas.
Si hay daño estructural, el objetivo ya no es “bajarla”, sino estabilizarla y evitar que siga subiendo.
Medidas prácticas:
Mantén una buena hidratación (agua a lo largo del día, sin excesos)
Controla la presión arterial y el azúcar en sangre
Evita el abuso de antiinflamatorios (usa paracetamol si tienes dudas)
Reduce la sal y los ultraprocesados
Revisa tu alimentación: prioriza frutas como manzana, pera y uvas; verduras cocidas como calabacín y zanahoria; legumbres en pequeñas porciones; grasas saludables como aceite de oliva y aguacate
Limita las carnes rojas, embutidos y comidas muy saladas
Consulta antes de tomar infusiones “depurativas” o suplementos: lo natural no siempre es inocuo
Pequeños cambios sostenidos tienen un gran impacto en la salud renal a largo plazo.
Conclusión
La creatinina alta no siempre significa que tus riñones estén dañados, pero sí es un aviso de que conviene prestar atención.
La edad, ciertos medicamentos y la deshidratación pueden influir, pero también puede ser la señal temprana de un problema renal.
Qué recordar:
La creatinina es una pista, no un diagnóstico final
La TFG es el dato que realmente refleja la función renal
Factores cotidianos como la hidratación o el ejercicio pueden alterarla temporalmente
Revisar periódicamente la función renal a partir de los 60 es clave para prevenir complicaciones
Recuerda: esta información es general y no sustituye la valoración médica individual.
Tu salud se construye día a día, con pequeñas pero poderosas decisiones: mantenerte bien hidratado, controlar tu tensión, elegir alimentos frescos y, sobre todo, consultar tus dudas con un profesional.
→ Vídeo completo sobre creatinina alta aquí.
Cuídate.
Dr. Alberto Sanagustín.


