Café después de los 60: no es solo el azúcar
La clave está en tu circulación.
¿Hay que dejar el café después de los 60?
Es una duda que aparece mucho, a veces con culpa, porque a muchas personas les han dicho que el café sube la tensión o que “a cierta edad” ya no va bien.
Pero el problema no siempre está en el café.
Muchas veces está en lo que se añade a la taza, en la hora a la que se toma o en cómo se combina con algunos medicamentos.
Vamos a ordenarlo con calma.
Con los años, los vasos sanguíneos cambian. Las arterias pierden parte de su elasticidad y la pared interna de los vasos, llamada endotelio, puede volverse más vulnerable. Esa pared es como el interior de una tubería.
Cuando está cuidada este esa capa interior, la sangre circula mejor.
Cuando se irrita o se daña, es más fácil que aparezcan depósitos y estrechamientos.
Esto no significa que envejecer sea enfermar. Significa que el cuerpo pierde margen. Por eso, a partir de cierta edad, lo que haces cada día suma más.
Aquí entra el café de una forma que sorprende.
Para muchas personas, el café es una de las mayores fuentes de antioxidantes de la dieta.
No porque una taza tenga más antioxidantes que otros alimentos gramo a gramo, sino porque se toma con más frecuencia.
Dentro del café destaca el ácido clorogénico. Tiene efecto antioxidante y antiinflamatorio. Puede ayudar a proteger esa pared interna de los vasos, como un pequeño mantenimiento diario.
Pero hay un límite importante.
El café puede ayudar a prevenir, no a destapar una arteria ya obstruida.
Ningún alimento hace eso.
También hay que distinguir entre laboratorio y personas reales.
Parte de lo que se sabe del ácido clorogénico procede de estudios de laboratorio, a veces con extractos de café verde y dosis de suplemento.
Eso no es lo mismo que una taza por la mañana.
Lo que sí se observa en estudios con muchas personas es que quienes toman café tienen menos mortalidad y menos diabetes tipo 2.
Es una asociación, no una garantía absoluta, pero se repite con consistencia.
Café y tensión: el matiz importante
La cafeína puede subir la tensión durante un rato si no estás acostumbrado. Ese efecto existe.
Pero cuando una persona toma café a diario, el cuerpo suele adaptarse en pocos días y esa subida puntual casi desaparece. Es parecido a lo que ocurre con el picante. Al principio se nota mucho, pero con el tiempo el cuerpo se acostumbra.
El consumo habitual de café no parece subir la tensión a largo plazo. Incluso se ha asociado a un riesgo algo menor de desarrollar hipertensión, sobre todo en personas que lo toman a diario.
El detalle es importante. No es una pastilla para la tensión, pero tampoco es el villano que a veces se ha pintado.
Hay excepciones.
Si tienes la tensión muy alta y no controlada, por encima de 160 o si eres muy sensible a la cafeína y un solo café te acelera mucho, debes comentarlo con tu médico.
Un dato interesante.
El café sin endulzar se asoció a menos hipertensión, en torno a un 14–18% menos, tomando entre 1 y 4 tazas al día.
En cambio, cuando el café estaba endulzado, ese beneficio parecía desaparecer.
No es solo el azúcar
El mito dice que el azúcar destruye los antioxidantes del café.
Eso no es correcto.
El ácido clorogénico sigue en la taza.
El problema real es otro.
El azúcar añadido mete su propia carga. Más glucosa, más calorías y, si se repite varias veces al día, más presión sobre el metabolismo.
No es que una cucharadita convierta el café en veneno.
El problema aparece cuando el café se convierte en una bebida dulce que se toma 3 o 4 veces al día.
La miel, la panela y el azúcar moreno siguen aportando azúcares.
Que la miel sea más natural no cambia el efecto principal: estás endulzando la taza.
La stevia puede servir como puente si estás intentando dejar el azúcar. No aporta la misma carga, y puede ser mejor que seguir con azúcar si no soportas el café amargo.
Pero el objetivo es acostumbrar el paladar al café sin endulzar.
La leche no parece arruinar el café. La diferencia importante estaba en si el café se tomaba endulzado o no. Un café con leche, sin azúcar añadido, puede encajar bien.
Un truco es usar canela para dar aroma y sensación de dulzor sin añadir azúcar. No es un tratamiento, pero puede ayudar a reducir el dulce.
Medicación, sueño y cantidad
Si tomas levotiroxina para el tiroides, no la mezcles con café.
El café reduce su absorción. La solución no es dejar la pastilla ni necesariamente dejar el café, sino separarlos. Tomar la levotiroxina con agua y esperar 30 a 60 minutos, o el tiempo indicado por tu médico.
Con el hierro ocurre algo parecido.
El café puede reducir su absorción, sobre todo el hierro de origen vegetal. Si estás tratando una anemia, sepáralo al menos 1 o 2 horas de la comida o de la pastilla.
La cafeína puede durar en el cuerpo 5 o 6 horas, y en algunas personas más.
Un café a las 4 de la tarde puede seguir afectando al sueño a las 10 de la noche.
Si tienes problemas de sueño, a partir de media tarde puede ser mejor elegir descafeinado.
Algunos medicamentos, como ciprofloxacino o fluvoxamina, pueden hacer que la cafeína dure más en sangre. En esos casos, reduce el café esos días y vigila el de la tarde.
Para la mayoría de adultos sanos, un rango razonable suele estar en 3 o 4 cafés normales al día, sin pasar de unos 400 mg de cafeína.
Si los cafés son grandes, muy cargados o eres sensible, tu límite puede ser más bajo.
Recuerda:
El café no tiene por qué desaparecer después de los 60. En muchas personas puede formar parte de una rutina saludable, siempre que se tome con sensatez.
Lo que más puede borrar parte de su ventaja suele ser el azúcar, la miel, los preparados azucarados, la hora de la tarde o mezclarlo mal con ciertos tratamientos.
Quita el azúcar. No le quites el café a no ser que te lo recomiende tu médico.
Si quieres profundizar en el tema, puedes ver el vídeo completo aquí.
Cuídate.
Alberto Sanagustín
PD: Referencias bibliográficas:
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Este artículo tiene un fin informativo y educativo. No sustituye la ayuda de profesional de la salud. Pedir apoyo también es una forma de cuidarte.



He vuelto a aumentar el café. negro, sin dulce. Me colabora con todo, digo... El ánimo, el intestino, la testa (dolor de sinusitis)... Creo he de moderarlo. Té verde como alternativa. Gracias con todo 🤗
Yo prefiero un cafecito recien molido y hecho cada vez que mi cuerpo me lo pida ,aun que ahora soy mas tetero,infusiones,y thee verde.cuidado a la gente que toman un bombon ,el exeso del dulce de leche es peor.