Artritis: los 6 datos que debes saber
Cómo aliviar el dolor articular y mantener tu movilidad sin depender solo de pastillas
¿Tus rodillas crujen al levantarte? ¿Sientes las manos rígidas o las caderas menos ágiles que antes?
Si tienes más de 50 años, probablemente tu cuerpo te está hablando.
La artritis (y en particular la artrosis) es una de las causas más frecuentes de dolor crónico.
Afecta a millones de personas y, sin embargo, sigue rodeada de mitos y resignación.
Pero NO es una sentencia.
La ciencia actual demuestra que con hábitos adecuados, puedes reducir el dolor, mantener la movilidad y seguir activo sin depender solo de los fármacos.
Veamos.
1. Artritis no es una sola enfermedad
“Artritis” significa inflamación de las articulaciones, pero no se trata de un único trastorno.
Es un término paraguas que agrupa más de cien enfermedades diferentes.
En los mayores de 50, la más común es la artrosis u osteoartritis, un desgaste progresivo del cartílago, esa capa que amortigua y evita que los huesos rocen entre sí.
Cuando se deteriora, el movimiento se vuelve áspero y doloroso, como si una bisagra perdiera su lubricante.
Otras formas como la artritis reumatoide o la psoriásica, tienen un origen autoinmune. Esto significa que algunas de tus defensas atacan a algunas articulaciones. Esto requiere un enfoque médico distinto.
El primer paso siempre es un diagnóstico preciso. Tienes que consultar al médico.
2. El movimiento es tu mejor tratamiento
Muchos piensan que el dolor es señal de parar, pero el reposo prolongado empeora la rigidez y la pérdida de músculo.
Los estudios muestran que el ejercicio adaptado puede reducir el dolor hasta un 40 %.
¿Y cuáles son las actividades físicas más seguras?
Las de bajo impacto. Algunos ejemplos:
Caminar a ritmo suave
Nadar o moverse en agua templada
Bicicleta estática o ejercicios en silla
Empieza con 5-10 minutos al día y aumenta poco a poco. El objetivo es alcanzar unos 150 minutos semanales de actividad moderada.
Piensa que tus articulaciones son como un motor. Si no se mueve, se agarrota.
3. Cada kilo menos cuenta
El peso extra multiplica la presión sobre las articulaciones.
Por cada kilo que pierdes, tus rodillas soportan cuatro kilos menos de carga al caminar.
No necesitas dietas extremas. Basta con reducir ultraprocesados, aumentar frutas, verduras y proteínas de calidad (pescado, huevos, legumbres) y mantener una buena hidratación.
Perder solo 5 kg puede reducir el dolor de rodilla hasta un 50 %, según la Arthritis Foundation.
4. Frío o calor: saber cuándo aplicar cada uno
Ambos pueden aliviar, pero en momentos distintos:
Calor: por la mañana o antes del movimiento. Relaja músculos y mejora la flexibilidad. Una ducha caliente o una manta eléctrica bastan.
Frío: tras la actividad física o cuando hay hinchazón. Reduce la inflamación y calma el dolor. Aplícalo 10–15 minutos, siempre con un paño entre la piel y el hielo.
Alternar frío y calor de forma estratégica puede hacer más por ti que muchos ungüentos.
5. Lo que la ciencia respalda (y lo que no)
Los suplementos NO son milagrosos, pero algunos tienen evidencia moderada:
Omega-3: si no consumes pescado azul al menos dos veces por semana, una dosis moderada de 500–1000 mg/día de EPA+DHA puede ayudar a reducir la inflamación.
Dosis altas (más de 1 g/día) deben controlarse, ya que pueden aumentar el riesgo de fibrilación auricular o , en algunos casos, potenciar el efecto de los anticoagulantes.
Vitamina D: su déficit es frecuente después de los 60 y se asocia a más dolor y debilidad muscular.
Cúrcuma con pimienta negra: ha mostrado efecto antiinflamatorio similar al ibuprofeno en algunos estudios, con mejor tolerancia digestiva.
Glucosamina y condroitina: resultados variables; si se nota mejora, suele aparecer tras tres meses de uso continuo.
En cuanto a medicación, los antiinflamatorios (ibuprofeno, naproxeno) alivian los brotes, pero su uso prolongado puede dañar estómago y riñones.
Alternativas con menor riesgo: paracetamol para dolor leve, cremas tópicas con diclofenaco o capsaicina, e infiltraciones de ácido hialurónico en casos seleccionados.
Consulta siempre con tu médico antes de tomar cualquier medicación o suplementos. Esto es importante para valorar si en tu caso están indicadas o hay alguna contraindicación
6. Cuándo consultar sin demora
Busca atención médica si:
El dolor es súbito o con hinchazón intensa.
La articulación está caliente o enrojecida.
Presentas fiebre, cansancio extremo o pérdida de peso inexplicada.
Algunas artritis inflamatorias o infecciosas necesitan tratamiento más rápido para evitar daños permanentes.
Moverte es cuidarte
La artritis puede acompañarte muchos años, pero no tiene por qué limitar tu vida.
Con las estrategias adecuadas, es posible mantener autonomía, reducir el dolor y disfrutar de tus actividades cotidianas.
Qué hacer esta semana
Mueve tus articulaciones cada día, aunque duelan un poco.
Revisa tu peso y haz pequeños ajustes sostenibles.
Usa calor antes de moverte y frío después si hay inflamación.
Consulta con un fisioterapeuta si el dolor limita tu día a día.
Recuerda que esta información es general y no sustituye la valoración médica individual.
El objetivo no es eliminar el dolor por completo, sino mantener tu funcionalidad y calidad de vida.
¡Cuídate!
Dr. Alberto Sanagustín



Información médica de primera clase! Gracias de nuevo, Dr. Sanagustín.
Muchas gracias! Mi madre tiene artrosis y su doctora solo le da pastillas, pero ninguna recomendación. Felices fiestas!