Todos sabemos que conforme avanza la edad podemos notar cambios.
Puede ser más cansancio, a veces olvidos, perdemos fuerza y algunas personas duermen peor. El problema es que muchas veces no sabemos si esto es normal o no. Puede que no le demos importancia, pero responde a un problema de salud que hay que investigar.
Es cierto que algunos cambios son esperables con los años, pero también es cierto que muchos de esos cambios pueden mejorar o retrasarse.
No hay que descartarlos sin valorarlos con la excusa de la edad.
Y en ocasiones nos encontramos cambios que se confunden con la edad, pero que tienen una causa que se debe estudiar. Aquí te explicaré algunos de ellos
1. Cansarse más no significa estar agotado todo el día
Puede que nos cueste más tiempo recuperarnos y podemos perder capacidad de resistencia. Pero una cosa es estar más cansados y otra es quedarse sin fuerzas al subir unas escaleras que antes podíamos subir sin problemas.
En el momento en el que aparece un cansancio nuevo, persistente o que empeora, siempre habrá que estudiarlo. Las causas pueden ser anemia, problemas del corazón, trastornos del sueño o efectos de medicamentos.
¿Cómo hacer una primera valoración?
Pregúntate cómo es tu energía actual en comparación a cómo era hace unos meses. Pero no te compares con alguien de 30 años, sino contigo mismo. Esto te dará muchas veces una primera respuesta aproximada.
2. ¿Qué olvidos son normales?
Tener algunos despistes como olvidarte de algún nombre, tener dificultad para encontrar alguna palabra u olvidar por qué has ido a una habitación son situaciones que pueden pasar conforme somos más mayores.
Una situación distinta es perderte por lugares que son habituales y conocidos para ti o tener problemas para desempeñar tareas que antes hacías sin ningún problema. Peor todavía si estos cambios van empeorando con el tiempo.
Tener problemas en la memoria no quiere decir que tengas un inicio de demencia. Puede ser que haya depresión, problemas al dormir o efectos secundarios de algunos medicamentos.
En el caso de que lo que aparezca sea una confusión brusca en poco tiempo, horas o días, habrá que buscar atención urgente.
3. Perder fuerza muscular no es inevitable
También podemos perder masa muscular y fuerza, pero se puede prevenir en gran parte este deterioro e incluso mejorar.
Para valorarlo, puedes hacer como hemos comentado antes, comparándote con la situación en la que estabas hace unos meses.
¿Te puedes levantar de la silla sin ayudarte de los brazos?
¿Puedes subir las escaleras sin problemas?
Si antes lo hacía sin ningún problema y ahora tiene dificultades, esto quiere decir que hay que valorarlo por parte del médico.
¿Cuál es la solución a estos problemas?
La respuesta está en los ejercicios de fuerza adaptados a cada persona y con una alimentación adecuada que contenga una cantidad apropiada de proteínas.
Si notas una debilidad muscular que empeora rápido, necesitas valoración. Y peor si pierdes fuerza bruscamente en un lado del cuerpo, porque podría ser un ictus y hay que llamar a emergencias.
4. Dolor de piernas al caminar no siempre es artrosis
Cuidado con esto. Si caminas unos 200 metros, empieza a doler la pantorrilla; paras y el dolor desaparece, pero vuelves a caminar y aparece de nuevo. Esto es una claudicación intermitente.
Es un problema de circulación por arterias estrechadas y, como consecuencia, no llega la sangre suficiente a los músculos durante el esfuerzo.
Por supuesto, no todos los dolores al caminar son vasculares. Podrían ser por problemas en articulaciones, músculos o la columna.
Un dolor repentino muy intenso, con la pierna fría y pálida; eso requiere atención urgente. Es una obstrucción arterial aguda mientras no se demuestre lo contrario.
5. Tener menos apetito y perder peso
La sensación de hambre, saciedad o el gusto pueden cambiar al hacernos mayores.
Pero si pierdes peso sin querer, cuidado. No deberías atribuirlo sin más a envejecer. Es motivo para consultar. Podría ser por problemas dentales, dificultades emocionales, medicamentos, alteraciones hormonales u otras enfermedades.
Además, perder peso de forma descontrolada puede favorecer la pérdida de músculo.
6. Las caídas no son una consecuencia inevitable de la edad
Pueden disminuir los reflejos, la visión, el equilibrio y la fuerza muscular, pero eso no implica que debas aceptar las caídas como si fueran normales. Hay que estudiar las posibles causas.
Por ejemplo, puedes marearte cuando te levantas por la noche por una bajada de presión arterial debida a algún medicamento que tomes. Pero no suspendas medicamentos por tu cuenta. Consulta antes.
Si te has caído, da igual que sea la primera vez, es importante explicarlo al médico para investigar la causa.
Si la pérdida de equilibrio aparece de repente con dificultad para hablar, visión doble o pérdida de fuerza, hay que llamar a emergencias por sospecha de ictus.
7. Dormir peor después de los 60
El sueño también se puede afectar y hacerse más ligero. Puede que te despiertes con mayor facilidad. Eso no es insomnio.
Si duermes mal durante mucho tiempo y se afecta tu funcionamiento normal durante el día, hay que valorar qué ocurre. También hay que prestar atención a los ronquidos intensos, pausas respiratorias durante el sueño y la somnolencia durante el día. Podría ser una apnea del sueño.
Recuerda que para el insomnio crónico, el tratamiento de primera elección suele ser la terapia cognitivo-conductual para el insomnio. No todo consiste en tomar pastillas.
8. Levantarse varias veces por la noche para orinar
Es frecuente con la edad, pero no siempre es inevitable.
Hay factores como la próstata, la vejiga, algunos medicamentos o los trastornos del sueño que influyen. Lo importante es saber que si necesitas levantarte muchas veces, tienes urgencia para orinar o se te escapa, hay medidas y tratamientos que pueden ayudar.
Dos situaciones necesitan atención preferente:
Sangre visible en la orina, aunque no haya dolor: cita médica sin demora.
Imposibilidad repentina de orinar, aunque tengas la vejiga llena: hay que ir a urgencias.
9. Oír peor no significa resignarse
La pérdida progresiva de la audición es frecuente con la edad.
Quizás oyes hablar, pero te cuesta entender las conversaciones, sobre todo cuando hablan varias personas.
Si te pasa eso, necesitas evaluación auditiva para estudiar la causa y ver si hay soluciones. Los audífonos pueden ser una respuesta.
En el caso de que pierdas audición de forma repentina, necesitas una valoración médica urgente, a ser posible el mismo día.
10. Cambios en la vista que necesitan atención
Las gafas para leer de cerca o alejar el móvil para ver mejor son cambios frecuentes con los años. También aumentan las cataratas y su solución es la cirugía cuando está indicada.
Hay otros síntomas oculares que no debemos atribuir a la edad:
Pérdida repentina de visión en un ojo, aunque dure pocos minutos.
Aparición brusca de muchas manchas flotantes, destellos de luz o una sombra que tapa parte de la visión.
Ver las líneas rectas torcidas o una mancha en el centro de la visión.
Los dos primeros casos requieren atención inmediata. El último necesita una valoración oftalmológica lo antes posible.
Recuerda
No todo lo que aparece con los años es una enfermedad, pero no todo se explica por la edad.
Muchos cambios relacionados con el envejecimiento pueden mejorar con medidas o tratamientos adecuados.
Un cambio nuevo, constante o que empeora necesita atención, sobre todo si hace difícil tu vida cotidiana.
Los síntomas repentinos de pérdida de fuerza, visión, audición o confusión necesitan muchas veces atención urgente.
Si notas algún cambio, apunta qué ha cambiado, desde cuándo y qué actividades te cuesta más hacer. Esa información ayudará al médico.
Si quieres profundizar, puedes ver el vídeo completo aquí.
Cuídate.
Dr. Alberto Sanagustín
P.D. Como siempre, recuerda que este contenido es informativo y no sustituye tu consulta médica. Te dejo las referencias en la descripción del vídeo en YouTube.



En tres ocasiones me he quedado sin energía con demasiado cansancio. No por la edad estaba a finales de los 40. Fué por la deficiencia de vit. B12 y vit. D. Después por la apnea del sueño. Agarré tratamiento y se ha solucionado. Muchas gracias por la información y recomendaciones.
Gracias doctor muy buena información 👍👌👌